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Folclore
El Folclore del Paraguay es una de las tesoros
más grandes con que cuenta nuestra tierra. Nuestras innumerables
músicas, ritos, tradiciones
Yaguarón: El enorme guardián
del tesoro.
Fundada por Fray Luis de Bolaños, probablemente en 1587, posee en
las entrañas la más rica historia de nuestros ancestros y un
arsenal inagotable de mitos y leyendas. Resguardada desde tiempos inmemoriales,
por el gran guardián de sus tesoros: el yaguarón de piedra
Cuna de mitos
Cada recodo de esta ciudad guarda su historia. Calles, manantiales, túneles
y grutas la componen en una de las más preciadas ciudades. El nombre
del pueblo se debe a la forma del cerro - ya apreciada por los nativos lugareños-
que se levanta en él. Si se observa desde arriba, un enorme jaguá (perro)
descansa en el medio del poblado. Según cuenta la leyenda, en ese
sitio nacieron los hijos deTaú y Keraná, los fabulosos Luison,
Ao-ao, Mboi tui, Teju jaguá, Kurupí, Mala visión
y Moñai. Un día Keraná perdió a sus hijos y desconsolada,
lloró 7 días y 7 noches formando con sus lágrimas, el
pequeño manantial que hoy sigue brotando de entre las rocas.
Y hablando del cerro...
Este es sin dudas el lugar más simbólico del pueblo, pues mucha
vida pasó por sus piedras. Una fiesta tradicional es la del viernes
santo, celebrada con los estacioneros y legiones. La cima es la meta, la Huella
de Santo Tomás espera a los peregrinos, que confían que
ha pasado por allí. Según su pisada y la huella arrastrada
de sus piolas, cansado habrá guiado a sus animales, para luego retirarse
a meditar a su cueva. ¡Y con tal paisaje quién no se inspira!
De caminos y cruces
De este tema hay mucho que comentar, así que ponete cómodo.
La fiesta de la Cruz de San Roque, considerada la segunda fiesta patronal
de Yaguarón. Esta cruz data de principios de 1900, cuando a tres bienhechoras
de la iglesia se les fue concedida partes iguales del bastón del ponderado
santo. Uno de ellos quedó en la compañía Pejhajó (Peguajó),
donde hoy es visitado por sus fieles en un oratorio lleno de agradecimientos
por favores recibidos. ¡Los peluches y muñequitos perrunos abarrotan
las paredes! Uno de sus más antiguos caminos, es Calle poi,
por el cual se piensa habrá pasado el Mariscal López, así como
la segunda cruz de San Roque, hoy en día sin paradero conocido. Tal
suerte también corrió la tercera cruz, que se piensa estará en
Caaguazú. ¡Tan lejos de casa!
Santos, paganos y dioses
Kurusu Jegua es otro de los festejados actos, esta tradición
indígena fue rescatada por lugareños, que se reúnen
en torno a la cruz y la honran en procesión bordeando el cerro.
Anteriormente, esta celebración era acompañada con chicha
de maíz, una bebida que daba el toque especial a la velada
nativa. Las tradiciones familiares se guardan celosamente, la Kurusu
San Roque fue heredada y venerada por generaciones.
Kurusu Rosa, rememora a una heroica residenta del 70, que según comentan
hasta hoy sigue ayudando a sus compueblanos. Y para los más osados,
pasar por el paraje Carau guá será una hazaña,
pues allí está erguida la Kurusu Kavará , que siembra
pánico con sus constantes ruidos y tremebundas apariciones caprinas. ¿La
visitás?
Bajo el techo verde.
Las principales actividades folclóricas y religiosas se realizan a
los pies del cerro. Desde hace mucho tiempo, los pobladores se preocuparon
por rescatar los restos de cultura indígena que poseía Yaguarón.
Las ceremonias ancestrales, en su mayoría eran realizadas a los pies
de este coloso, o en la cima, donde se contempla la majestuosidad de la naturaleza.
Caminante no hay camino...
La huella de Santo Tomás hizo camino en la vida de los pobladores,
está situada en el imponente cerro que domina el pueblo de mismo nombre,
Yaguarón. Otro sitio tradicionalmente turistico es el museo Dr. Rodríguez
de Francia, la antigua casa quinta del gobernante poscolonial y dictador
perpetuo. Guarda desde las ropas hasta las pertenencias y mobiliario del
ilustre Rodríguez de Francia. ¡Tenés que visitar esta
reliquia!
Al rescate de las tradiciones
Los yaguaroninos se avocaron a la tarea de rescatar su mayor tesoro, su cultura.
Las autoridades municipales y eclesiásticas dieron su apoyo. La comunidad
esta intentando salvar la colección de la primera revista literaria
editada a principios de siglo XX, llamada Ysoindy. Este tesoro cultural es
bien custodiado por los chicos de la Escuela Municipal. ¡Y cómo
lo hacen!.
Las notas de la tierra
Las citas folklóricas convocan a los más insólitos ejemplares
de la música y la danza. Uno de los más destacados grupos musicales
es la famosa bandita Peteke- peteke, que intervienen exclusivamente para
fiestas de tradición. Esta banda esta conformada por los Garay una
familia en tres generaciones: padre, hijos y nietos, quienes personalmente
se ocupan de hacer sus instrumentos musicales. El cuchillo casca y casca
el bambú, y las formas de la flauta empiezan a aparecer casi mágicas
ante la atónita mirada de los chicos del barrio, quienes ya conocen
de las actividades de la familia de genios. El tambor empieza a cantar: ¡Peteke-peteke,
peteke-peteke! Y la alegría convoca al vecindario a escuchar toda
la naturaleza relatada en sus melodías. ¡Neike, Peteke!
Historia tallada en oro
La enorme riqueza histórica del arte que posee esta
ciudad, es invaluable. El Templo de Yaguarón es estremecedoramente
conmovedor. Las manos indígenas y jesuitas dejaron mayor su
herencia, cada pieza barroca los recuerda como la época de
oro de las misiones. El tiempo hizo de las suyas, pero los amigos
del arte acudieron en contrapartida: se restauró parte de
la iglesia, entre ellas: el altar mayor, que a sus pies guardaba
un túnel. Celoso el túnel, no permitió que sepamos
que guardaba consigo, pero nos comentaron que quizás termine
en una salida al cerro, ideal para el escape pronto y seguro de una
invasión enemiga. Las tallas denotan un arte sacro casi personificado.
Los angelitos de rostro indígena te enternecerán el
corazón ¿Ya los viste?
Camino al Dorado
Los caminos y pasos de Yaguarón de mucha historia y
fama. Uno de los más recordados es el Cruce de los Comuneros un
lugar donde un pequeño puente y estrecho camino guarda el
eco de los famosos Comuneros quienes habían pasado
probablemente por allí, para seguir su gesta heroica. El camino
de tierra que lleva a Paraguari, habrá visto pasar en 1870,
unas carretas repletas del tesoro nacional y según se cree:
alguna quedó enterrada en el trayecto. Calle Po´i tiembla,
la tierra se sacude, polvareda ¿Un terremoto? ¡no! Es
el paso de los troperos que se llegan trayendo al los toros desde
las compañías hasta el torín. ¡Arre! Y
los cientos de jinetes se adelantan a secundar al santo patrono.
Sol, polvo y sudor, algo se siente en el aire: Es fiesta popular ¡Es
alma de pueblo! |